Bodegas Cerro la Barca elabora vino ecológico a caballo entre las Vegas del Guadiana y La Serena

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Dos ambiciosos enólogos apuestan por elaborar y comercializar sus propios vinos, desde un concepto ecológico y sostenible, utilizando variedades de uvas que se habían olvidado en Extremadura.

Igual que hizo Pedro de Valdivia explorando y conquistando nuevos mundos, varios siglos después, también desde Villanueva de la Serena, dos jóvenes enólogos se han embarcado en la apasionante misión de conquistar el mundo del vino ecológico llevando por banderas la tradición y la recuperación de variedades extremeñas.

Hablamos de los dos jóvenes enólogos que en 2003 decidieron crear Bodegas Cerro la Barca tras varios años trabajando en el mundo del vino en diferentes partes de España. Con la experiencia acumulada y sobretodo con la ilusión de desarrollar su propio modelo empresarial, estos dos enólogos pusieron en marcha un ambicioso proyecto donde poder elaborar y comercializar sus propios vinos, desde un concepto ecológico y sostenible, utilizando variedades de uvas que se habían olvidado en Extremadura. Para ello durante todos estos años Bodegas Cerro La Barca ha trabajado con los mejores viticultores de Extremadura, los cuales comparten los mismos principios de biodiversidad, ecología y sostenibilidad.

En 2014, la bodega decide dar un paso más y para hacer vinos aún más naturales, se decide iniciar el camino hacia la biodinámica. La bodega se une a HaciendasBio, el único y mejor productor de frutas orgánicas y viñas de nuestra región, con el que se comparten todas las ideas de respeto a la naturaleza. En estos momentos la bodega posee 25 Has de viñedo en proceso de convertirse en biodinámico y del cual salen a día de hoy nuestros vinos ecológicos y en un futuro saldrán nuestros nuevos vinos biodinámicos.

Enmarcada dentro de Denominación de Origen Ribera del Guadiana, la filosofía que ha guiado la labor desarrollada en Bodegas Cerro la Barca desde sus inicios es el predominio de la calidad por encima de todo. Para ello, el proceso de producción de sus caldos comienza con un exhaustivo control del trabajo en el campo seleccionando los mejores frutos entre cientos de viñedos.

Los vinos orgánicos más característicos de Bodegas Cerro la Barca son Vegas Altas Blanco, a+B Cepas Perdida Blanco, Vegas Altas Tinto Joven, Vegas Altas Finca Valdio Tinto Roble, Concejiles Coupage Tinto, 601 Cepas Perdidas Tinto Reserva. Los mercados principales de estos caldos se localizan en países como Estados Unidos, Japón, Holanda, Suiza, Alemania y Reino Unido, además de, lógicamente, España.

Cada uno de estos vinos se elabora de una forma especial y única y el origen de la mayoría de sus nombres de nuestros vinos proviene de la subzona en Extremadura denominada Vegas Altas del Guadiana, dado que la mayoría de los viñedos de la bodega están dentro de esta subzona a orillas del río Guadiana, donde los suelos son muy ricos, fértiles, y con una humedad siempre presente. Por tanto, los viñedos de Bodegas Cerro la Barca no sufren tanto las altas temperaturas de la región durante el verano, que es el momento donde el fruto sufre su maduración y produce todas las sustancias aromáticas y gustativas.

Con respecto al proceso de elaboración de todos los vinos cabe destacar que no se utiliza prensa, sino que es el propio peso de la uva el que produce el efecto del prensado, de forma que no se extrae ninguna sustancia extraña que pueda aportar aromas o sabores extraños a los caldos.

a+B Cepas Perdidas Blanco y Vegas Altas Blanco

Es momento ahora de conocer más detenidamente cada uno de estos vinos. Por ejemplo, a+B Cepas Perdidas Blanco se elabora con variedades de uva típicas de Extremadura como son Eva de los Santos, Alarige, Borba, Garnacha Tintorera y Tempranillo. La variedad Eva de los Santos se utilizaba como uva de mesa y con ella se elabora el vino Vegas Altas Blanco. Por otra parte de las variedades Alarige y Borba se hace el vino a+B Cepas Perdidas. Este vino se obtiene de un viñedo situado en un pueblo de 120 habitantes a 600 metros de altitud. Tras 5 años de trabajo sobre el mismo se logró recuperarlo. Ambas variedades de uva están intercaladas dentro de la parcela sin ningún orden, algo que suponía un problema para la vendimia, porque maduran en fechas diferentes. La solución fue aportada por el enólogo de la bodega, quien es partidario que las mezclas de variedades deben hacerse en uva y no en vinos ya terminados.

Además, durante el invierno este viñedo tiene unos huéspedes muy particulares, un par de rebaños de ovejas que pastan en las calles del viñedo haciendo una labor de abonado inmejorable. El viñedo crece sobre un suelo pizarroso y muy pobre. La vendimia se hace en conjunto con el coupage se realiza en uva, aportando cada variedad sus características especiales al vino y el ensamble se realiza durante el proceso de elaboración.

El viñedo más antiguo de Bodegas Cerro la Barca tiene 85 años aproximadamente y se cultiva en secano sobre un suelo arcilloso. La cobertura vegetal está presente todo el año, consiguiendo una biodiversidad que hace que las intervenciones humanas en el viñedo sean prácticamente nulas. La vendimia es manual, nocturna y suele realizarse la primera quincena de octubre.

Vegas Altas Tinto Joven

El vino Vegas Altas Tinto Joven se obtiene en uno de los viñedos más cercanos a la bodega, que junto con la vendimia manual y nocturna, facilita la llegada de la uva a la bodega en condiciones inmejorables de temperatura. El suelo es poco profundo y pizarroso, lo que produce que las labores sean muy complicadas, por eso se ha decidido realizar un trabajo de biodiversidad y no de laboreo. Las calles se sembraron hace más de cinco años de leguminosas, las cuales crecen en otoño e invierno. En primavera, justo antes de la brotación, se siegan esas leguminosas y así se hace un aporte de abono en verde. Esta es la única labor que se realiza sobre el suelo del viñedo. Se observa que durante todo el año hay un equilibrio de biodiversidad, haciendo que llevemos 4 años sin la necesidad de realizar ningún tratamiento sobre el viñedo, obteniendo una estabilidad en la producción de uva tanto en la cantidad como en calidad.

Vegas Altas Finca Valdio Tinto Roble

De uno de los viñedos más antiguos, de unos 60 años, donde el suelo es arcilloso y tiene una biodiversidad autóctona sale el vino Vegas Altas Finca Valdio Roble. Este viñedo se encuentra al lado de árboles frutales y de árboles de frutos secos. Vegas Altas Finca Valdio está 5 meses en barriles de roble americano y descansa un año en botella antes de ser vendido.

Concejiles Coupage Tinto

De la finca Concejiles nace Concejiles Coupage Tinto, un concepto de vino tinto fruto de un coupage en uva muy especial. Esta propiedad es un concepto global de biodiversidad donde se mezcla nuestro viñedo con otros cultivos frutales como melocotoneros, ciruelos y paraguayos, finalmente la presencia de animales cierra el ciclo de la biodiversidad. En este vino se han empezado a tomar decisiones muy importantes para hacer vinos con un sello muy particular y que todos los consumidores puedan apreciar la calidad de algo totalmente diferente. Aparte de hacer la fermentación conjunta con ambas variedades, un 10% del vino se deja reposar 2 meses en barricas de roble americano, buscando el aporte de pequeños matices de madera.

601 Cepas Perdidas Tinto Reserva

601 Cepas Perdidas Tinto Reserva es un vino que se obtiene del mismo viñedo que el blanco a+B Cepas Perdidas, donde hay una hectárea de garnacha tintorera de unos 35 años y donde se producen unos 3.500 kg de uva transformándose en unas 1.700 botellas por año. Es una apuesta personal del director técnico de Bodegas Cerro la Barca por hacer un vino totalmente diferente. La fermentación alcohólica y maloláctica se realiza en contacto con las pieles durante 52 días, tras los cuales reposa durante un período no inferior a 10 meses en 6 barricas de 225 litros. Después de ese tiempo, se embotella sin filtrar ni clarificar, donde reposa al menos un año antes de salir al mercado.

El vino 601 Cepas Perdidas Tinto Reserva es el vino de gama alta de las bodegas, con una presentación de lujo y donde se ha decidido no vender más de 350 botellas a un mismo cliente. Se encuentra en restaurantes de 1 y 2 estrellas Michelin en Holanda.

Las peculiaridades y los distintivos de calidad que atesoran los caldos de Bodegas Cerro la Barca son apreciados en distintas latitudes del mundo. Así no es raro que, por ejemplo, la bodega reciba visitas de importadores japoneses para conocer las instalaciones, los viñedos y el proceso de elaboración de los vinos, para así establecer y reforzar relaciones comerciales a largo plazo.